Cuento Infantil: El árbol mágico

cuento infantil El árbol mágico

José era un niño egoísta. Nunca hacía caso a sus padres y siempre estaba metido en problemas. Siempre quería que se hiciera lo que a el le daba la gana y la mayoría de las veces lo conseguía. Sus padres, maestros y otras familiares le decían que sí para que no siguiera molestando o no armara un berrinche.

Un día José quería un juguete que vio en televisión. Se lo pidió a sus padres pero estos se negaron diciendo que era muy costoso. José lloró y pataleó pero su padre le dijo:

  • José eres un niño consentido. Te hemos dado todo lo que podemos y siempre sigue queriendo más. No podemos comprarte ese juguete porque es muy costoso y necesitamos el dinero para otras cosas. Agradece que cada día tienes un plato de comida en la mesa, que tienes salud y a tus padres contigo.

José salió enojado de la casa y se internó en el bosque. Decidió que no volvería a casa hasta que le compraran el juguete. Después de caminar largo rato se cansó y comenzó a oscurecer. Se recostó en el pie de un gran árbol muy frondoso y hermoso. Tenía mucho frío y se abrazó las piernas. Cerró los ojos y deseo tener una manta.

Cuando abrió los ojos allí estaba, una manta abrigándolo del frio. José no lo podía creer, por eso decidió que desearía algo más a ver si era verdad. Cerro los ojos y deseo tener el juguete que quería, abrió los ojos y allí estaba su juguete frente a él.

Contento por hallar ese árbol mágico, dijo que volvería a casa. En el camino se desvió un poco y vio a un niño fuera de una pequeña casa muy fea llorando. Se acercó y le pregunto que le pasaba. El niño lo miro con lagrimas en sus ojos y le dijo:

  • Mi mami está muy enferma. Papi dice que se irá al cielo. Yo no quiero que mami se vaya. – El niño siguió llorando.
  • Y por qué no la llevan a un hospital o le dices a tu papá que compre medicina para tu mamá. – Dijo José.
  • Papi no tiene dinero. Cuando mami enfermó perdió su trabajo. Gasto todo lo que tenía en mami pero no fue suficiente. Mami se irá al cielo y yo tengo mucha hambre. – contesto el pequeño niño.

José se alejo caminando impactado. Ese pobre niño no tenía que comer y lo único que quería era que su mami se pusiera bien. Corrió de vuelta al árbol, cerró los ojos y pidió con fuerzas que la madre del niño se curara y que el padre encontrara trabajo, no le importaba devolver su juguete.

Abrió los ojos y el juguete no estaba. Se fue a casa, abrazó a su mamá y papá y les dijo cuanto los quería. A los pocos días volvió a la casa del niño y lo vio correteando alrededor. Le pregunto por su madre y el niño dijo:

  • Mami está bien, el doctor dice que un milagro hizo que no se fuera al cielo. Papi está trabajando y mami nos cocina un rico pastel. ¿Quieres un poco?

José aceptó, y se dio cuenta lo importante que su familia.

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