Cuento Infantil: El Principe Sapo
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  Hace mucho tiempo, cuando los deseos se cumplían, vivía un rey que tenía muy hermosas hijas. La más joven era tan hermosa que el sol, cuando la veía, se sorprendía de como se iluminaba su rostro. Cerca del castillo del rey había un bosque grande y oscuro en donde había un estanque bajo un árbol viejo. Cuando el día estaba caliente, la princesa fue al bosque y se sentó junto …
El Elefante y el Ratón
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  Gondo era un elefante solitario pero feliz. Cada día salía a pasear por la sabana y tras comer y beber agua se acostaba a dormir. Uno de esos días mientras él dormía, un par de ratoncitos se encontraban jugando por sus alrededores. Los ratoncitos decidieron jugar a las escondidas y empezaron a contar. Uno de los ratoncitos, quien siempre perdía en las escondidas, vio a Gondo y se le …
Cuento Infantil: El cuervo y el zorro (Version Corta)
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  Había una vez un cuervo que se encontraba en el copo de un árbol, en su pico sostenía un gran trozo de queso, suave, oloroso y muy delicioso.  El cuervo era algo pretencioso, por lo que alardeaba sin cesar de su queso oloroso. A todo el mundo muy presuntuoso les mostraba su queso con gozo, pero luego les decía que el único que lo probaría sería el y nadie …
Jorinde y Joringel
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 Érase una vez un palacio en medio del bosque donde vivía una malvada bruja. Su maldad no tenía límites. Dedicaba su vida a secuestrar doncellas y a entristecer príncipes. Para ello se transformaba en búho de día y volvía a su forma humana de noche. Este hechizo estaba acompañado, además, de una pérfida estrategia para engañar y secuestrar. Cuando por la mañana una doncella se acercaba al palacio donde vivía …
La Bella Durmiente
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 Érase una vez un Reino con un Rey y una Reina que no tenían descendencia. El Rey soñaba con tener un hijo alguna vez, pero éste no llegaba. Al cabo de los años, por fin, su esposa quedó embarazada de una hija y el Rey, tan contento pese a que no fuera varón su descendencia, decidió organizar la fiesta más grande de la historia. A ella invitaron a todos los …
La liebre y el erizo
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  Érase una vez una aldea en la que vivían los animales felices con su pareja, con su trabajo, con sus responsabilidades… Pero había algunos de estos animales que no hacían más que divertirse y pasar el rato sin hacer nada de provecho. Uno de ellos era la liebre, conocida por su gran velocidad, pero también por ser una verdadera abusona con los demás animales, que nunca podían alcanzarla. En …
Los músicos de Bremen
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  Cerca de Bremen viven aldeas, granjas y campos de varias cosechas donde humanos y animales conviven trabajando juntos para sacarse el pan cada día que pasa. Sin embargo, cuando algunos animales se hacen demasiado viejos, los humanos intentan sacrificarlos o quitárselos de encima de alguna manera, pues si no sirven para nada tampoco les quieren dar de comer. Este es el caso de un asno que, por ya no …
El Gato con Botas
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  Era una vez un viejo molinero que tenía tres hijos. Antes de morir, reunió a sus hijos y ante ellos dividió sus activos por parte de los tres. Al hijo mayor, el molinero le dio el molino. Al hijo del medio dejó dinero. Y al más joven le entregó un gato. El hijo más joven, con el gato en su regazo, comentaba decepcionado: – ¿Qué voy a hacer con …
Ricitos de Oro y los tres osos
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 Había una vez, una familia de osos; Papá Oso, Mamá Osa y bebé Oso. Los tres vivían en una hermosa casa, justo en el medio del bosque. Papá Oso, el más grande de los tres, también era el más fuerte, era muy valiente y tenía una voz muy profunda. Mamá Osa era un poco más pequeña, era amable y gentil y tenía una voz dulce. El pequeño oso era el más pequeño, muy curioso y …
Pedro y el Lobo
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 En un pueblecito de las montañas vivían unos humildes aldeanos en su pueblecito con granjas y campos de los que cuidaban. Entre todos los habitantes de esta idílica localidad, había un niño travieso y mentiroso llamado Pedro. Pedro no tenía muchos amigos porque siempre iba contando mentiras y utilizándolas para engañar a todo aquél que se las creyese. Una tarde, jugando él sólo enfrente de su casa oyó cómo uno …