Cuento Infantil: El mago de Anthony

 

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Anthony, de siete años de edad, vivía en un orfanato desde los primeros meses de vida. En la casa de los sacerdotes había aproximadamente 100 niños más, quienes saltaban y jugaban sin cesar. Todo era diversión en los pasillos de aquel establecimiento antiguo que parecía un castillo alemán. Las mañanas se iba a la escuela, en la tarde se practicaban deportes y antes de acostarse podían ver la televisión una o dos horas. Los fines de semana siempre planeaban excursiones hacia parques nacionales, piscinas y otras actividades que a los niños como Anthony les encantaban.

Aunque Anthony era un niño normal como los demás del orfanato, tenía algo especial que lo hacía realmente feliz. Tenía un mago que salía de una lámpara cada vez que la frotaba. Eso significaba que Anthony tenía tres deseos mensuales, con la condición que no podía hacer revivir a nadie, quitarle la vida a alguien y regresar o avanzar en el tiempo. Así que Anthony a veces tenía deseos tan simples como tener miles de golosinas y chocolates en su habitación para él y para sus amigos, o un viaje hacia Disneyland por un día.

Anthony era realmente un niño feliz y afortunado. El mago se llamaba Peter, y no solo era un mago que cumplía deseos, sino también era como un amigo más para Anthony. Casi que un amigo imaginario porque solo él lo veía. La otra particularidad es que Peter era un niño mago, que crecía a medida que Anthony lo hacía.

A veces Anthony era castigado porque no iba a clases. La mayoría de las veces se encontraba en otro sitio distinto al orfanato. Podía hacer lo que quisiera siempre que Peter estuviese allí. Y aunque eran solo tres deseos al mes. Uno de los deseos era tener todos los deseos que quisiera.

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